LA IZQUIERDA Y LA DERECHA EN EL CAPITALISMO

LA IZQUIERDA Y LA DERECHA EN EL CAPITALISMO

izquierda derecha

MAURICIO DIMEO

Introducción

En este ensayo se explicará lo que son la derecha y la izquierda políticas en su contexto histórico, con el objetivo de mostrar cuáles son las principales ideologías en el capitalismo, las cuales responden a intereses de clase.

El origen de las dos grandes posiciones políticas (izquierda y derecha) viene de la revolución francesa, dado que en la asamblea nacional los partidarios de la creación de la República se apostaron a la izquierda y los monárquicos a la derecha.

  1. La derecha clásica o liberal.

La transición del feudalismo al capitalismo fue protagonizada por una naciente clase burguesa, la cual abanderó la ideología del liberalismo, que consiste en la libertad de comercio, de empresa y el derecho a la propiedad privada. Como tales derechos sólo pueden ser para beneficio de la clase capitalista, ésta se vio obligada a mostrar sus intereses como si fueran universales y así arrastrar al proletariado a su lucha histórica, pero una vez que la clase capitalista triunfó, frenó el entusiasmo con leyes positivas que sólo benefician a los poderosos. El hecho de que el liberalismo le dé la espalda a los desposeídos y responda a los intereses de los capitalistas, implica que sea considerada como una posición de derecha.

La derecha liberal sólo está interesada en la clase trabajadora para extraerle la mayor cantidad de riqueza en el trabajo no retribuido, por lo que en la época de la Revolución Industrial oprimió y explotó a los trabajadores en el grado máximo posible, manteniendo a sus familias en la más absoluta miseria, sin ningún tipo de derecho laboral o prestación. La misma clase proletaria que apoyó a la burguesía para derrocar al feudalismo, fue brutalmente traicionada en el desarrollo del capitalismo, dado que cuanta más riqueza producían más miserable era su vida.

La derecha liberal creó todo un aparato estatal que le favorece, con una democracia electoral que mantiene a la clase burguesa en el poder, un sistema de justicia que sólo funciona para quien puede pagarlo y un poder legislativo que genera leyes en favor del capital, mientras que el discurso que pretende justificar dicho sistema muestra una reivindicación de universalidad, basado en los ideales de libertad, igualdad y fraternidad (entre propietarios, claro está).

  1. La izquierda anarquista o utópica

Ante la miseria y la brutal opresión de la burguesía, surgieron las primeras huelgas de la clase proletaria, las cuales eran brutalmente reprimidas. Algunos intelectuales como Proudhon y Stirner fundaron la izquierda anarquista, la cual es izquierda en tanto ofrece una alternativa a las masas explotadas.

La idea básica del anarquismo es la oposición y la abolición del Estado entendido como monopolio de la fuerza, y por extensión también puede llamarse así al rechazo de todo gobierno político o de toda autoridad social impuestos sobre el individuo, por considerarlos innecesarios o nocivos. Su entusiasmo contribuyó a la formación de la primera organización internacional de trabajadores y al nacimiento de sindicatos, dado que los sueños de los anarquistas por una sociedad justa fueron un avance histórico fundamental para la lucha social, sin embargo sus concepciones eran insuficientes, dado que no comprendieron que el Estado puede usarse para beneficio de los trabajadores, de modo que proponían la formación de comunidades descentralizadas compuestas por pequeños propietarios, lo cual es un retroceso histórico que la burguesía ha impedido fácilmente en cada intento.

El declive del anarquismo como movimiento social internacional inicia en la década de 1910 hasta prácticamente extinguirse en la década de 1940, dado que nunca pudieron llevar a triunfo sus revoluciones y su teoría no soporta el juicio de la historia, ni rebasa el pensamiento burgués.

El anarquismo puede clasificarse dentro del socialismo utópico, junto con Fourier y Owen que pretendían forjar sociedades igualitarias sin comprender la lucha de clases y sin poseer un método objetivo para derrotar a la burguesía. La izquierda anarquista responde a los intereses de la pequeña burguesía, dado que favorece principalmente a los pequeños productores.

  1. la izquierda socialista o comunista

Junto a los anarquistas surgió la corriente de Marx y Engels llamada socialista científica, la cual identificó que la lucha de clases es el motor de la historia y que la clase trabajadora debe tomar el poder del Estado, para instaurar una dictadura del proletariado (socialismo) hasta que se logre aniquilar a la clase capitalista y así llegar a una sociedad sin clases y sin Estado (comunismo).

La izquierda socialista descubrió las leyes de la historia como la de plusvalía, la cual explica cómo la clase burguesa se queda con el trabajo no retribuido del obrero. Descubrió la importancia de la formación de partidos comunistas que conciencien al pueblo trabajador y lo orienten hacia la revolución socialista, la cual requiere tomar el poder por la razón de las armas dado que la burguesía no soltará el poder por las armas de la razón (Marx).

La izquierda socialista es la izquierda en sentido estricto, dado que es la única que ha logrado revoluciones exitosas, tales como la soviética, la china, la laosiana, la vietnamita, la cubana y la norcoreana, así como lograr que en el siglo XX la tercer parte de la población mundial viviera bajo un régimen socialista que abarcó casi todos los continentes. Esto conllevó por primera vez en la historia una sociedad con los derechos garantizados para la clase trabajadora, tales como la salud, la vivienda, la educación, el derecho al aborto, el trabajo digno y la alimentación, todo ello proporcionado por el Estado bajo control de los trabajadores.

Aun cuando la izquierda socialista tiene la claridad política, la experiencia exitosa y las herramientas para emancipar a la humanidad; en la actualidad se ha visto sumamente disminuida, al grado de sólo sobrevivir en Corea del norte, Cuba y una gama de organizaciones comunistas minoritarias en todo el mundo.

En adelante veremos por qué y cómo fue la debacle de la izquierda socialista desde el gran triunfo de la revolución soviética de 1917.

  1. la izquierda reformista o revisionista.

Mientras que la primera internacional de trabajadores fue disputada entre anarquistas y socialistas, la segunda internacional vivió una lucha entre marxistas y reformistas, los cuales son un intento de suavizar el socialismo científico, abogando por una transición al socialismo sin una revolución, sino con la vía democrática burguesa.

  1. a) La izquierda reformista se basa en Bernstein quien postula que el capitalismo puede evolucionar hacia el socialismo pacíficamente mediante el sindicalismo, sin necesidad de la lucha de clases como motor de la historia.

La izquierda reformista de Bernstein fue una posición hábilmente utilizada para frenar la efervescencia socialista en Europa de inicios del siglo XX, para frenar la lucha política de la clase trabajadora y redirigirla hacia una lucha meramente económica o sindicalista, respondiendo así a los intereses de la pequeña burguesía.

  1. b) La siguiente forma de revisionismo recayó en el trotskismo, el cual deriva de un sector de los mencheviques que querían el poder soviético para sí mismos y que al término de la revolución soviética traicionaron a la clase trabajadora en el poder. Desde entonces se han dedicado a descalificar toda revolución socialista ante su incapacidad de realizar revoluciones. Su práctica política es pequeño burguesa porque se reduce a colgarse de los movimientos sociales, así como introducirse en las organizaciones burguesas para tratar de reorientarlas a su visión, lo cual nunca les ha funcionado.

Los intereses de la izquierda revisionista trotskista responden a los de la pequeña burguesía que reduce la lucha de clases a “problemas de dirección” asumiendo a la clase trabajadora como una entidad pasiva que debe ser conducida (que no formada políticamente) hacia los intereses mezquinos del oportunismo.

  1. c) La siguiente forma de revisionismo recayó en Kruschev, quien dirigió la URSS a la muerte de Stalin. Kruschev y sus sucesores fueron mandatados por la burguesía internacional para derrocar al socialismo de la URSS, lográndolo hasta el mandato de Gorvachov.

Este revisionismo consistió en exagerar los logros de la URSS, asumiendo que ya se estaba entrando en la fase comunista, con lo cual se negaba la lucha de clases y se pactaba con la burguesía internacional. En el fondo este revisionismo fue el causante de la burocratización y posterior caída de la URSS, dado que consistió en una infiltración de la clase capitalista al interior del partido comunista de la URSS para destruirlo gradualmente, con ello la clase trabajadora sufrió una derrota histórica de la cual no se ha levantado.

  1. d) La siguiente forma de revisionismo se vivió en China a la muerte de Mao, donde nuevamente la clase capitalista se infiltró en el partido comunista chino para desmantelarlo por dentro. Desde entonces China viró hacia el capitalismo de Estado en el que se encuentra actualmente, disputándose la hegemonía mundial con Estados Unidos.
  2. e) Otra forma de revisionismo fue el eurocomunismo, que fue una política de infiltración hacia los partidos comunistas europeos, principalmente en Italia y Francia, con el objetivo de desmantelar la organización proletaria, afirmando que en Europa no era posible una revolución socialista, por lo que había que pasar al socialismo por la vía democrática burguesa, acercándose mucho a la posición de Bernstein.

En pocas palabras el revisionismo o reformismo de izquierda es una herramienta de la burguesía para derrotar al socialismo sin una confrontación directa, sino mediante infiltraciones políticas y negando la importancia de la lucha de clases para la emancipación de la clase trabajadora, tomando posturas pequeñoburguesas y de conciliación con la clase capitalista.

 

 

  1. la derecha fascista o nazi

La derecha liberal triunfó sobre la aristocracia y extendió el capitalismo a todo el mundo, para ello engañó al pueblo con valores presuntamente universales como igualdad, libertad y fraternidad, los cuales nunca fueron disfrutados por el naciente proletariado, quien fue sometido a la más absoluta miseria. Los primeros brotes de protesta obrera fueron brutalmente reprimidos por una burguesía confiada en su dominación mundial. Pero tal burguesía cayó en un exceso de confianza, dado que poseía poca fuerza en la Rusia zarista y tuvo su primera derrota en la revolución soviética, la cual no sólo instauró el primer Estado socialista, sino que propagó la esperanza en una sociedad justa cuando menos en Europa. La clase burguesa europea se dio cuenta muy tarde y no logró revertir dicha revolución, así como tampoco pudo impedir que se formaran fuertes sindicatos y partidos socialistas en toda Europa.

La derecha liberal sufrió una derrota definitiva, dado que los conflictos interburgueses que desataron la primera guerra mundial, prepararon las condiciones para que el proletariado soviético encontrara una coyuntura inigualable para tomar el poder.

La clase capitalista europea temía que la previsión de Marx fuera a realizarse, que el fantasma que recorre Europa se encarnara y culminara en la revolución socialista mundial. De modo que las condiciones históricas impulsaron a la clase capitalista al último recurso que fue mostrar su verdadero rostro, ya no el democrático del liberalismo, sino el dictatorial del fascismo, el cual es una ideología, un movimiento político y un tipo de Estado de carácter totalitario y antidemocrático.

El primer objetivo del fascismo fue aniquilar a los partidos comunistas, pero no de modo frontal puesto que eso avivaría más la llama del levantamiento popular, sino que se infiltró para revertirlos desde dentro. Eso hizo Mussolini con su bien conocido pasado socialista, así también hizo Hitler al apropiarse del concepto de socialismo para el partido de los trabajadores alemanes nacionales socialistas (Nazi). Es decir, se apropiaron de un discurso y una práctica que brindaba a los trabajadores el control del Estado, para imponer una práctica dictatorial que pone al Estado (capitalista) como el controlador totalitario de los trabajadores y pequeños burgueses, en manos de la gran burguesía.

El segundo objetivo del fascismo fue derrotar a la URSS para recuperar la hegemonía mundial capitalista, lo cual intentaron con la Segunda Guerra Mundial, pero el ejército rojo logró resistir gracias a la valentía y entrega de la clase trabajadora en la Gran Guerra Patria, derrotando al fascismo y extendiendo el socialismo a la mitad de Europa.

Por otra parte, mientras la derecha liberal reprimía descaradamente las huelgas, los sindicatos y los levantamientos populares, la derecha fascista inventó formas de represión más efectivas en el terrorismo de Estado. El fascismo somete al pueblo mediante la amenaza de desaparición forzada, la cual es una desaparición que comete el Estado, pero que no admite que cometió, de modo que los familiares no tienen ninguna certeza de dónde está el desaparecido o quiénes son los perpetradores. También aplicó sistemáticamente el paramilitarismo, el cual consiste en financiar, entrenar y mandatar a particulares para que repriman al pueblo organizado sin una orden oficial, con lo que no es posible acusar directamente al Estado. Asimismo, el fascismo inventó el concepto de enemigo interno, que consiste en criminalizar al pueblo organizado como política contrainsurgente, de modo que cualquiera que exija sus derechos sea visto como un delincuente.

De este modo, los fascistas implementaron una serie de medidas que sirven para reprimir brutalmente a la clase trabajadora hasta el grado de aterrorizarlos, mientras que utiliza mecanismos que disminuyen al mínimo el costo político, dado que se deslindan de toda responsabilidad con al menos tres tácticas: desaparición forzada, paramilitarismo y la ficción de un enemigo interno, que puede ser judío, comunista, musulmán, migrante o anarquista, entre otros.

En pocas palabras, la derecha fascista surgió como medida para contraatacar al movimiento socialista internacional, mostrando la verdadera cara del capitalismo: antidemocrático, clasista, racista, dictatorial, terrorista y bélico.

  1. la izquierda socialdemócrata o benefactora o socialismo del siglo XXI.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, el mundo se dividió en dos bloques que dieron inicio a la guerra fría. La URSS ganó la guerra y se extendió por el este de Europa, mientras que China se sumaba como revolución triunfante, así que la clase capitalista mundial ideó varias estrategias para contrarrestar tal correlación de fuerzas. Una medida fue la revisionista, la cual se infiltró en la URSS desde Krushev como ya vimos. Otra medida fue el bloqueo económico a todo país socialista. Otra medida fue la creación de los organismos no gubernamentales (ONG) para cuestionar la supuesta falta de derechos humanos en los países socialistas. Otra medida fue satanizar a los países socialistas como dictaduras totalitarias semejantes a los regímenes fascistas y gran parte de la izquierda lo sigue creyendo. Por último, ante la lucha incansable de la clase obrera nórdica (Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, Austria, Dinamarca), el capitalismo se vio obligado a crear el Estado benefactor, con lo que surgió la izquierda socialdemócrata, es decir, una izquierda que no renuncia al capitalismo, pero que recupera la medida socialista de garantizar los derechos sociales a la población.

Esta postura es la heredera de la izquierda reformista, con la diferencia de que la reformista busca llegar al socialismo mediante la democracia y la socialdemocracia abandona la idea del socialismo, buscando integrar los derechos sociales en un Estado capitalista benefactor. La socialdemocracia defiende  el sistema de economía social de mercado, sostiene que la autoridad pública debe intervenir para restablecer el equilibrio y la libertad económica.

La izquierda socialdemócrata posee varias deficiencias, por un lado no refleja los intereses de la clase trabajadora, dado que mantiene la desigualdad de clase, sino que representa a la pequeña burguesía que sólo busca un capitalismo con rostro humano para su propio beneficio. Además, constituye un freno a la lucha proletaria, dado que limita el avance del proletariado a objetivos meramente económicos como acceso a un salario digno, dejando intacta a la clase capitalista en su posesión de los medios de producción. Por otra parte, al cimentarse en la economía capitalista, suele explotar los recursos naturales y explotar trabajadores de países subdesarrollados, como hace Canadá con las mineras en México. Finalmente, la izquierda socialdemócrata sueña con extenderse a todo el mundo, pero en cuanto se trata de implementar fuera del primer mundo, es fuertemente castigado por el imperialismo, tal como pasa en Venezuela y los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

En pocas palabras, la socialdemocracia es la única posición que es capitalista y de izquierda, lo cual no satisface a la clase capitalista que busca la explotación laboral a toda costa, pero tampoco satisface a la clase obrera porque impide su lucha por el poder político. De modo que sólo favorece a la pequeña burguesía, que por su carácter transitorio oscila entre aspirar a ser gran burguesía y caer en la gran masa proletaria.

  1. la derecha neoliberal o libertaria

La clase capitalista aprendió de sus errores, tanto de la derrota que le propinó el proletariado soviético en 1917, como de la siguiente derrota en la Segunda Guerra Mundial por el mismo proletariado. Entendió que el liberalismo clásico no era suficiente para someter a los trabajadores y que el fascismo le representaba un alto costo político.

El primer objetivo de la estrategia capitalista era desmantelar a la URSS, ya que el referente de vida digna y derechos sociales para el proletariado mundial era el socialismo real. Una o dos décadas antes de derrocar a la URSS, el capitalismo inició su política neoliberal, que consistió en desmantelar los derechos sociales ganados por el proletariado, es decir, lo que definió el inicio del neoliberalismo fue la privatización gradual de las empresas públicas, puesto que en sentido estricto el Estado benefactor no genera ganancias al capital, por lo que es contrario a su proceso de acumulación.

En tal sentido, en cuanto se derrotó a la URSS se aplicó la disminución del salario y prestaciones sociales a nivel mundial, tanto en superpotencias como Estados Unidos, así como en países subdesarrollados como México, difundiendo ante la opinión pública que el socialismo había fracasado por sí mismo y que la única opción era el capitalismo. En realidad, el capitalismo se infiltró en la URSS para desmantelarla por dentro y el capitalismo no sólo no es la única opción sino la más rapaz hacia los trabajadores y el medio ambiente.

El objetivo principal del neoliberalismo es recuperar la máxima tasa de plusvalía posible, la cual consiste en precarizar a la clase trabajadora al grado máximo, es decir, eliminar todas las prestaciones sociales como servicios médicos, jubilación, vacaciones, días de descanso y jornadas máximas al día. De modo que restituya las condiciones que disfrutó en la época de la Revolución Industrial, donde el proletariado vivía en la más absoluta miseria y no disfrutaba de ningún derecho.

Por otra parte, el neoliberalismo retomó lo más destacado del fascismo, para contener la protesta social y toda forma de organización popular. En tal sentido, los Estados neoliberales implementan una política de terrorismo de Estado, el cual consiste en acciones como la ejecución extrajudicial, la desaparición forzada y la detención arbitraria, con el objetivo de atemorizar a la población y desmovilizarla. Esta política se perfecciona con la herramienta del paramilitarismo, que consiste en contratar, capacitar, armar y encubrir a particulares para que ejecuten las acciones represivas, sin que el Estado pueda identificarse como el responsable, sino que se genera un supuesto enemigo interno llamado narcotráfico, para justificar la militarización de las calles, siendo que el narcotráfico es un negocio capitalista protegido por el mismo Estado.

En tal sentido, el neoliberalismo requiere de un Estado fuerte como el del fascismo, para controlar al pueblo trabajador y favorecer a los capitalistas, que implemente una imagen pública de progreso en lo económico y en derechos humanos, mientras que en los hechos mantiene una política sistemática de violación a derechos humanos y de precariedad laboral.

En pocas palabras, la derecha neoliberal es la posición política más acabada de la clase capitalista, que recupera lo mejor del liberalismo clásico para la explotación de la clase trabajadora y recupera lo mejor del fascismo, para contener y reprimir toda forma de protesta y organización popular, y es la única derecha que sobrevive actualmente.

  1. La izquierda autonomista o comunitaria o decolonial.

Ante la derrota de la URSS y el dogmatismo de ciertos partidos comunistas en el mundo, surgió una posición de izquierda que retoma aspectos del marxismo y del anarquismo, pero suprimiendo un factor tan importante como lo es la toma del poder del Estado. Los teóricos de la izquierda autonomista son Antonio Negri y John Holloway, quienes sostienen la idea de que se pude cambiar el mundo sin tomar el poder, perdiendo de antemano toda posibilidad histórica de triunfo para la clase trabajadora.

En otras palabras, mientras la derecha aprendió de sus errores y se perfeccionó con la posición neoliberal, la izquierda se tragó el cuento del supuesto régimen de terror soviético y del fracaso del socialismo, con lo que se refugió en el autonomismo, el cual pierde de vista al proletariado como sujeto histórico y la conquista del poder del Estado como meta fundamental para la superación de la lucha de clases, para refugiarse en comunidades autónomas que son brutalmente reprimidas por la fuerza del Estado capitalista.

Los autonomistas italianos, los piqueteros argentinos y los neozapatistas  mexicanos, son buenos ejemplos de izquierda autonomista, así como los colectivos estudiantiles okupas.

La izquierda autonomista refleja los intereses de la pequeña burguesía, dado que diluye al proletariado en sectores que si bien son oprimidos por el capitalismo, no tienen la capacidad histórica de derrotarlo, tales como los pueblos indígenas, los migrantes, la comunidad de la diversidad sexual, los estudiantes y los campesinos.

La prueba de que todos esos sectores dependen del proletariado como sujeto histórico para su emancipación, reside en la revolución soviética, que solucionó gran parte de los problemas de racismo, sexismo y todo tipo de discriminación en la URSS, lo que fue perdiéndose con la posterior infiltración del capitalismo.

Otro retroceso que implica el autonomismo lo constituye la desconfianza del partido como una herramienta de organización, anteponiéndole la comunidad horizontal, la cual en el fondo es una utopía que termina por ser manipulada por intereses particulares. Además la izquierda autonomista renunció a luchar frontalmente contra el capitalismo, por lo que optó por resignarse a la resistencia.

En pocas palabras,  la izquierda a nivel mundial sufrió un retroceso con el autonomismo, dado que abandonó el objetivo fundamental de la toma de poder del Estado, renunció a la estructura organizativa del partido, perdió de vista a la clase trabajadora como el sujeto histórico de transformación y negó la memoria histórica de las revoluciones socialistas triunfantes, que son ejemplo de cómo derrotar a la derecha capitalista.

Conclusión

Hemos visto que existen diversos tipos de derecha y de izquierda, ya que cada cual intenta responder a las necesidades de su contexto histórico dentro del capitalismo y obedece a los intereses de una clase social como son la burguesía, la pequeña burguesía y el proletariado.

También vimos que mientras la derecha se perfecciona hasta la forma más acabada del neoliberalismo, la izquierda retrocede a posiciones que la alejan de los objetivos históricos de la clase trabajadora, negando los triunfos del pasado y refugiándose en problemas secundarios como la migración y la discriminación indígena.

Además, la derecha se ha perfeccionado a tal grado que no parece existir, dado que utiliza eufemismos como “centrismo político” y “ni de izquierda ni de derecha”. Logrando ejercer su dominio con un discurso de progreso social.

Nuestro deber histórico como clase trabajadora, es recuperar la posición de la izquierda socialista y utilizar la teoría y práctica del marxismo-leninismo para lograr la revolución socialista.

 

Referencias.

Comité Cerezo (2015) Estado terrorista. En: https://www.comitecerezo.org/spip.php?article2177

CIUDADANO 014-Q (2010) ¿Qué es la derecha y la izquierda política? En: http://www.lasangredelleonverde.com/ique-es-la-derecha-y-la-izquierda-politica/

Martens, Ludo (2003) Otra mirada sobre Stalin. Ediciones EPO, Bélgica.

Martens, Ludo (1992) El trotskismo al servicio de la CIA contra los países socialistas. En: http://socialismo-solucion.blogspot.com/2012/03/el-trotskismo-al-servicio-de-la-cia.html

Partido Comunista (Bolchevique) de la Unión Soviética (1939) Historia del partido comunista (bolchevique) de la URSS. En: https://www.marxists.org/espanol/te…

Rodríguez Kauth, Angel (sin año) Izquierda y derecha en política. En: http://www.uca.edu.sv/publica/realidad/r82izqui.htm

 

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